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¿Dónde está la felicidad?

29 de marzo de 2014

Queremos llegar a todo, a todas las citas, a las reuniones, a las entregas de trabajos… solemos decir que nos faltan horas a lo largo del día. Nos faltan horas para terminar de hacer todo lo que nos falta, todo lo que tenemos preparado o todo lo que nos han mandado. Y con todo el revuelo del día a día nos olvidamos de disfrutar.

Nos olvidamos de disfrutar de las pequeñas cosas que nos regala la vida, de mirar por la ventana del autobús cuando estamos en camino, de saborear las páginas de un bonito libro antes de dormir, de comer en familia, de sentarte al sol aunque solo sean cinco minutos. Nos olvidamos de recordar quién somos, qué estamos haciendo y qué es lo que verdaderamente nos mueve. Nos olvidamos de que nuestro objetivo en la vida es ser feliz y para ello tenemos que disfrutar de lo que hacemos y de lo que tenemos. De nada nos sirve completar toda la agenda si nos olvidamos de sonreír o de dar las gracias, de pedir perdón cuando nos equivocamos o de animar a la gente para que también concentre su esfuerzo en ser feliz.

Sentir que estamos vivos es sentir que hacemos lo que nuestro corazón nos pide. Basta de carreras que no llevan a ningún sitio, basta de trabajar sin sentirnos realizados, basta de hacer de nuestra vida un continuo suplicio. Disfrutemos de cada momento, parémonos  a observar las cosas bonitas que nos rodean. Vamos a reír, a descansar, a disfrutar, a amar…


Vamos a ser felices.

La felicidad parece una utopía. Muchos creen que nadie es feliz nunca por completo, y que la felicidad como la entendemos no existe. Se equivocan. Se equivocan porque prefieren equivocarse. Porque luchar es más difícil, la felicidad no se encuentra de un día para otro. La felicidad está donde nosotros la queramos buscar. La felicidad está en uno mismo, lo único que necesitamos es buscarla y aprender cuál es el lugar donde encontrarla. La felicidad está en las pequeñas cosas, en el día a día, en lo que nos saca una sonrisa. Tu familia, tus amigos, tu pareja…o quizá un rayo de sol, una felicitación, un partido o un libro bonito. Un desayuno en un lugar confortable o caminar sin rumbo por las calles de tu ciudad, paseando y parándote a mirar las fachadas y los escaparates. La felicidad está donde tú la quieras poner. Ser positivo e intentar reponerse cuanto antes de las cosas negativas que la vida pone en nuestro camino. Que están ahí. Las hay y tenemos que luchar contra ellas y ser fuertes para superarlas. Tenemos que sobreponernos y poner de nuevo la sonrisa en nuestro rostro. Parar a respirar, recordar un momento bonito o pensar en lo bueno que puede llegar, nos ayudará.  El secreto es estar a gusto con uno mismo y pensar en positivo. Como diría la canción: “creer que se puede, querer que se pueda”.

La felicidad depende de ti, y tú sabes dónde encontrarla. 

Ana.


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