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Reseña: En los zapatos de Valeria

24 de junio de 2014




Es difícil para mí describir una saga como esta. Entraría en tantos detalles, tantas cosas que me han marcado y que me parecen reseñables…pero no quiero fastidiar el libro a nadie que no lo haya leído aún, por lo que mejor, no haré spoilers.

Elísabet Benabent consigue con su manera fresca, amena y dulce de escribir que el libro te atrape desde el primer momento. Cuando empiezas a leer no puedes parar. Los capítulos de los que se componen sus libros son cortos, por lo que incitan a continuar la lectura. Después está el hecho de que los diálogos ocupan una parte importante de las páginas por lo que dan a la novela un enfoque más dinámico si cabe, lo que favorece en gran medida la adaptación del lector al libro. En mi caso, lo leí en Ebook y he de decir que en ocasiones, ni me he percatado de la transición de un libro a otro. La necesidad de continuar la historia me ha hecho seguir leyendo, hasta el punto de que, a veces, no sabía ni en cuál de los cuatro libros estaba.


Pero vamos a lo que interesa. La historia. La historia de Valeria se reparte en cuatro libros (En los zapatos de Valeria, Valeria en el espejo, Valeria en blanco y negro y Valeria al desnudo). La dulzura con la que la autora escribe, te hace sumergirte en la historia por completo, hasta sentirte parte de ella. A lo largo de los libros encontramos también pinceladas muy ingeniosas, en las que por ejemplo, el personaje de Lola nos saca grandes carcajadas. Elísabet escribe la historia desde la perspectiva de Valeria. Es su historia, sus pensamientos, sus deseos, sus miedos…todo gira en torno a ella. Entorno a ella y a su historia con Víctor. El personaje clave de la novela. Sin embargo, conforme van avanzando las páginas la historia de Víctor y Valeria cada vez es más enrevesada. Y llega un punto en la lectura que incluso tienes que pararte a pensar por qué está pasando todo eso. Quizá es el único matiz a su historia que no me ha gustado, el hecho de que los problemas parezcan salirles de la nada, incluso en ocasiones en las que en la realidad podría haber sido mucho más fácil. Pero es una novela, entendámoslo, tiene que crear una trama consistente.
           
Las amigas de Valeria son pieza fundamental en la historia. Es una novela muy “Sexo en NY”, como bien ha reconocido su autora en diversas entrevistas por lo que la amistad es fundamental. Quizá la amistad y el sexo son las bazas centrales y más utilizadas de la novela. De todas ellas, que son muy coquetas, para mí, en mi impresión tras leer la saga, destaca Carmen. Me parece el personaje más real de las cuatro amigas (Valeria, Lola, Nerea y Carmen) y con el que más se puede identificar cualquier chica de la calle, más incluso que con Valeria. Todos los personajes evolucionan a lo largo de la historia muchísimo. Es una de las cosas que más me ha llamado la atención de estos libros y me parece muy reseñable. Casi todos los personajes empiezan siendo de una manera, y acaban de otra totalmente diferente, que ni ellos mismos se esperaban. Y el talente con el que lo trata Elísabet Benabent me parece sublime.

En resumen, a mí entender y basándome en mi propia experiencia, me parece que los libros cumplen perfectamente la función para la que la autora los escribió: entretener. Me han hecho pasar muy buenos ratos y me he divertido mucho leyéndolos. Además, tras terminar los cuatro libros, he sentido ese vacío, esa ‘pena’ que se te queda cuando acabas un libro que te gusta y que te hace hasta echar de menos a los personajes, a la historia. Y eso solo puede ser sinónimo de que has leído un buen libro.


Ahora, sin duda continuaré leyendo los dos nuevos libros de la autora, que por los comentarios del resto de lectoras ya auguro que son tan o más buenos, que la saga de Valeria: Persiguiendo a Silvia y Encontrando a Silvia. 

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