0

¡Nos vamos de boda!

7 de octubre de 2014

En el post de hoy hablamos de bodas y celebraciones. Y es que hay infinidad de maneras de preparar y organizar una boda, siempre con cariño y mucha ilusión. Este año he acudido a dos bodas y en ellas he encontrado muchos pequeños detalles que me han llamado la atención y que ahora quiero compartir como inspiración.

  1. ¿Boda civil o boda por la Iglesia? He acudido a una de cada y las diferencias son mínimas. Igual de emotivas, igualdad de participación de los testigos, padrinos, novios… La diferencia: en la boda religiosa hay que escuchar la misa y, por lo tanto, es más larga, y dada la pérdida de apego que tiene la Iglesia en los últimos tiempos…no muchos invitados se sienten “identificados” con este tipo de celebración. Eso sí, en cualquier caso siempre tiene que estar por delante la posición y decisión de los novios, que son quienes deciden cómo prefieren celebrar su enlace.
  2. La entrada a la Iglesia. En las bodas civiles lo normal es que el novio espere a la novia en el “altar” y que ésta llegue del brazo de su padre hasta su lado. En las bodas por la Iglesia hay dos opciones, al menos que yo haya presenciado. Una es que el novio esté en la puerta de la Iglesia a la llegada de la novia, le abra la puerta del coche, la ayude a salir y a partir de ahí entren en el templo; la otra es que el novio esté en el altar esperando a la novia, los invitados también ya en sus respectivos asientos y cuando la novia comience a entrar del brazo de su padre, todo el mundo se ponga en pie para recibirla. A mí, personalmente la segunda opción me gusta más y me parece más emotiva.
  3. Bodas al aire libre. En las bodas por lo civil, tienes más libertad a la hora de elegir cómo quieres que sea tu unión. Mucha gente opta por hacerlas al aire libre, tanto en la playa como en alguna finca del campo. Son marcos incomparables en los que quedan fotos preciosas, el ambiente es espectacular… pero cuidado, siempre hay que tener un plan B porque con sol todo será espectacular pero como diga de llover…Houston, tenemos un problema.
Boda en Finca Aldeallana, Segovia

  1. Bodas inspiradas en otros lugares. A la hora de organizar una boda muchos novios – aconsejados por sus organizadores de boda – tiran de creatividad y originalidad para darle a su enlace ese toque ‘especial’ que marque la diferencia con el resto. Por ejemplo, a la hora de organizar las mesas y los invitados, se puede elegir una temática sobre la cual girará el enlace. En la última boda que presencié, el tema era la playa. Al lado del cartel en el que se expone el número de mesas y en cuál debe sentarse cada invitado, había una mesita con una pequeña maqueta de una playa, con arena de verdad incluida. Después, cada mesa a parte del número, tenía un nombre que se correspondía con un pueblo de playa, y, por último, el centro de flores contaba con barquitos de papel de rayas y colores.

Boda inspirada en la playa

  1. El recordatorio. Antes, la manera tradicional de dar un obsequio a los invitados era que cualquier familiar o amigo, incluso los propios novios, fueran mesa por mesa repartiéndolos uno a uno. Ahora, con la cantidad de detalles que tiene una boda (como las chuches, el kit de supervivencia…) los novios hacen un desembolso importante para tener atendidos a sus invitados durante toda la celebración. Los recordatorios ya no son solo decorativos, pues lo que ahora se busca es que sean más funcionales, es decir, que sirvan para algo. En las dos bodas que yo he tenido este año los dos detalles han tenido una intencionalidad clara. En la primera, los novios pusieron a disposición de los invitados (en especial de las mujeres) unas ‘zapatillas’ planas para que pudieran quitarse los tacones si se cansaban de ellos, además de ir más cómodas por el césped. Las pusieron en una especie de cestas (una por cada talla de pie) y cada cual podía ir y hacerse con las suyas. En la segunda boda a la que asistí, el recordatorio nos esperaba ya al llegar a la mesa, encima del plato y era un pequeño botecito de mermelada, con una etiqueta con el nombre de los novios y la fecha del enlace, acompañado de una tarjeta en la que nos invitaban a “endulzarnos la vida” con este detalle. Dos prácticas y originales maneras de obsequiar a los invitados de la boda.
Recordatorio bote de mermelada

  1. Kit de supervivencia para bodas. Esto me sorprendió mucho y para bien: es una bolsita de plástico, normal y corriente, pero que contiene dos toallitas – una quita manchas y otra limpiadora –, dos tiritas, un pañuelo de papel y un chicle. El kit perfecto para el invitado que contiene todos los básicos que se pueden necesitar en una situación de emergencia en una boda. Están a disposición de los invitados durante toda la celebración por si se necesita en algún momento.


  1. Los videos. Ahora están de moda los videos que los amigos o familiares – incluso los propios novios – hacen para la boda. En ellos puede visualizarse una secuencia de imágenes de los novios de pequeños, con sus amigos, con su familia, cuando se conocieron y además, muchas pero que muchas fotos juntos. Una especie de historia de su vida.


  1. El detalle de los baños. En los baños de las señoras colocan varias cajas llenas de toallitas, tampax, tiritas, plantillas por si los zapatos hacen daño, gomas del pelo, horquillas – normales y de moño –, pañuelos… todo lo que una mujer puede necesitar cuando va al baño. Es algo muy práctico y de agradecer. Un gran detalle.


  1. Las mesas de chuches. Antes, las chucherías en las bodas eran solo para los niños, se le repartían en su mesa correspondiente (más bien para que estuvieran calladitos). Ahora, sin embargo, están de moda las tartas de chuches, el dulce…y en la mayoría de las bodas ya está disponible una mesa llena hasta arriba de chuches (gominolas o chicles y hasta muffins o donetes, eso sí perfectamente presentados) para endulzar el día de los invitados.

Mesa de chuches || Bodas.net

  1. El photocall. En la fiesta post-boda ya no solo se bebe y se baila; tampoco es la única novedad la mesa de chuches; ahora la nueva moda son los photocall divertidos. Los novios contratan este servicio y tienen a los invitados entretenidos toda la fiesta. A parte del panel del photocall se prepara una mesa en la que hay todo tipo de artículos divertidos con los que disfrazarse: gorros de payaso, pelucas, gafas grandes de colores, bigotes de mentira, etc, con los que los invitados de la boda pueden disfrazarse y luego echarse fotos para el recuerdo.


¿Qué te parecen estas ideas? ¿Las pondrías en práctica en tu boda? ¿Has visto más detalles interesantes en las bodas a las que has asistido?

¡Cuéntame! 

No hay comentarios

Publicar un comentario