Si hay un ‘trending topic’ de nochevieja, después de las no-campanadas de Canal Sur, ese es el vestido que Cristina Pedroche eligió para esa noche en La Sexta. Un vestido con trasparencias y una mujer sin complejos dieron al canal un gran dato de audiencia (9’3% de share) esa noche de competición entre cadenas, por encima incluso de Antena 3 (8’9% de share), de su mismo grupo, donde Anna Simón y Carlos Sobera no consiguieron encandilar el poder de la Pedroche. 

Ahora bien, la duda surge cuando te paras a pensar si el provocador vestido de Cristina era parte del espectáculo o simplemente es parte de su personalidad. Ha quedado claro en las diversas apariciones de la vallecana en televisión que no tiene reparos en enseñar su cuerpo – véase por ejemplo su papel en ‘Los viernes al Show’ –, cada tarde en su programa Zapeando demuestra que no tiene prejuicios para mostrarse tal y como es: espontánea, risueña y divertida, ni para generar el espectáculo y entretenimiento  que necesita la televisión.  

Foto: ABC.es
Pero entonces, ¿necesita la Pedroche valerse de su cuerpo para generar espectáculo? Pues parece que sí. Y no es algo que le manden o que le sugieran, es algo que sale de ella. Porque ese es su papel y le gusta jugarlo. Además de la espontaneidad, de sus chistes ‘malos’, de su ingenuidad y de todo lo que genera en sus apariciones en televisión, le gusta utilizar también la baza de mujer explosiva para dar aún más juego. Y me parece totalmente respetable mientras que sea ella la que decida cómo quiere aparecer y hasta qué extremo quiere llegar. Solo ella es capaz de salir ‘enseñando las bragas’ en las Campanadas, dando ya de por sí la campanada más gorda en las redes sociales. Evidentemente, no creo que nadie le dijera: “Cristina, tienes que abrirte el vestido cuando Frank te pregunte si llevas algo rojo”. Por lo tanto, es libre de decidir hasta qué punto va a exhibirse para generar espectáculo.

Ahora, tanto derecho tiene Cristina Pedroche de salir con ese vestido a dar las Campanadas en la Puerta del Sol, como tiene cualquier otra mujer de salir con un abrigo encima para no pasar frío. Cómo bien escribió Borja Terán en un artículo sobre este tema, si Frank Blanco en vez de traje hubiera llevado un vestido o hubiera salido provocativo, también hubiera dado que hablar. ¿Es necesario que todas las mujeres salgan con vestidos llenos de lentejuelas, de tirantes y muertas de frío? Pues yo creo que no. Pienso que si lo hacen es porque quieren, se sienten cómodas viéndose guapas y elegantes; igual si yo tuviera que hacerlo, tampoco querría tener que ponerme un abrigo y me gustaría lucir un bonito vestido. Eso va en la personalidad de cada una y no creo que sea sinónimo de menosprecio a la mujer sino de libertad de decisión.

La otra cara de la moneda y la que me hace reflexionar la encuentro en este artículo publicado por El País, en el que aseguran que Angelina Jolie ha cambiado su manera de vestir, dejando atrás los escotes y las faldas cortas, para que la tomen en serio en su nueva faceta como directora de cine y así intentar ganar un Óscar. ¿Tiene una mujer que cambiar su manera de vestir para que la tomen en serio? ¿De verdad es necesario que una mujer deje de llevar escote o tacones y pase a vestir con americanas y blusas cerradas para que el resto de la sociedad se tome en serio su trabajo? A mí me parece que no.


“La actriz ha cambiado su estilo sexy por otro digno de una primera dama” podemos leer en el artículo. La capacidad que tenga Angelina como directora, no tiene nada que ver con la ropa que se ponga. Es más, puede ser muy buena directora y llevar escote como puede ser malísima detrás de las cámaras llevando ropa recatada. No tiene nada que ver. Debe, en mi opinión, vestirse con lo que más cómoda se sienta pero no creo que tenga que ser la sociedad o los encargados de juzgar su trabajo quienes valoren su manera de vestir. Debe valorarse ella misma y vestirse conforme se sienta más a gusto, si bien es cierto que su estilo a la hora de elegir ‘looks’ tampoco ha sido nunca demasiado extravagante.

Dicen que con la sobriedad en su manera de vestir pretende demostrar la seriedad de sus intenciones. Y digo yo, ¿no puede ser igual de seria con una falda corta que le guste? No creo que la manera de vestir influya en la manera de pensar o en la profesionalidad que desprendas. “Elige prendas que revelan corrección, buen gusto y muy buena educación”. ¿Damos entonces por hecho que las chicas que utilizan escote no tienen buena educación? Creo que se puede tener muy buen gusto y vestir de manera femenina y eso no tiene porqué interferir en la profesionalidad de la persona.

Espero que Angelina Jolie haya cambiado su estilo porque así se siente más cómoda personalmente y no solo para intentar ‘transmitir seriedad’, puesto que su capacidad como directora de cine quedará patente a través de sus películas y no analizando la ropa que se ponga.